En el método moderno en donde se establece que la persona que mejor puede entender su evaluación es el propio alumno, esto quiere decir, que los exámenes son limitativos porque solo perciben aquellos detalles superficiales del aprendizaje fomentando principalmente al método de la memorización en donde no se consigue un verdadero aprendizaje significativo y solo se busca el saber para alcanzar pequeñas metas que no son verdaderamente un margen estructural en donde se busque hacer personas estructuralmente completas.
La situación de paradigma del examen calificado únicamente por el criterio del profesor ha sido una situación que no se ha pensado modificar en forma contundente puesto que no se le ve un margen correcto, puesto que, tradicionalmente y cultural el alumno se mentira y buscara siempre su beneficio o perjudicarse según este su estado anímico.
En el método de la autoevaluación el alumno debería de ser un participante activo en donde sin presiones, temores, ni traumas; pueda decidir y razonar libremente como son sus resultados en exámenes especialmente diseñados para medir y razonar el conocimiento que ha ido aprendiendo a lo largo de su preparación guiado siempre por su facilitador (maestro) de tal manera cuando salga una duda mientras se evalúa críticamente pueda también tener una retroalimentación en aquellos cuestionamientos donde su respuesta fue completamente errónea, también cambiar ideas y opiniones sobre aquello que aprende y enlazar el nuevo conocimiento con situaciones que pasan en la vida.